1
Prototipo de exo-esqueleto de 1966

En 1950 un ingeniero de General Electric llamado Ralph Mosher desarrolló un exoesqueleto llamado Hardiman. El traje mecánico consistía de un par de brazos y pierdnas robóticos que le brindaban fuerzas sobrehumanas.
Hardiman fue el primer intento serio de construír un exoesqueleto potenciado que pueda multiplicar las fuerzas de su operador.
General Electric tenía esperanzas de que su invento prosperara y fuera utilizado en aviones bombarderos para cargar bombas pesadas, o en construcciones submarinas, en plantas nucleares, y hasta en el espacio exterior, pero hasta 1970 solo se había logrado crear un brazo del prototipo, por lo que el sueño de GE se desvaneció.





